jueves, 28 de abril de 2011

Jueves Santo (I). Sueño...

Escribes recto sobre renglones torcidos y yo suelo leer torcido sobre tus líneas rectas... Quién iba a decirme que me encontraría aquí, en medio de mi mayor búsqueda personal cuando todos los cofrades maldicen su suerte en forma de lluvia… Ni siquiera tengo tiempo para pensar en eso…llueve sí, pero fuera, dentro de mí se libra la más difícil y hermosa batalla a la que me haya enfrentado antes. Mi fe, mis creencias, mi devoción, mi amor y pasión por ti se parten el cobre día a día con el desánimo, con la apatía y la incredulidad. Se las ven en el negro callejón del desaliento con esa desazón y ese sentimiento de rabia e impotencia que me invade cada vez que pienso que he podido perder esta batalla. Sin embargo sé que estás ahí y cada día que pasa es un acicate más para seguir en mi búsqueda…encontrarte y encontrarme…
Hoy no habrá procesiones, pero no nos hacen falta… Hace tiempo que entendí que tu imagen es sólo eso. Comprendí que debía ir más allá de tu talla de madera y avanzar… Sé que así me lo pediste y así lo hice. Quizás por eso hoy miro el mundo de las cofradías de otro modo, quizás un poco más distante… quizás ese sea un camino que a mi fe ya no le sirva y haya entendido que recorriendo ese sendero no llegaré donde quiero llegar. Como colectivos humanos muestran todas las carencias y virtudes del hombre si bien mi experiencia sólo me habla de carencias… Hoy no habrá procesiones, al menos no en las calles, y me tumbo descansado en mi cama en compañía de mi mp3 y mis bandas sonoras…quiero dejar volar la imaginación e imaginar que es Jueves Santo, que es otra época y que en el cielo celeste, siempre mi celeste, reluce brillante el sol... y mientras lo pienso caigo como en un estado de relajación y empiezo a sentir que mi cuerpo no pesa nada, que soy ligero, que me elevo y los sonidos se hacen metálicos y lejano, las formas de los objetos pierden la silueta y los colores y todo se funde a negro… Estoy dormido y soñando…
Y lo primero que me veo es a mi mismo. Voy andando sin saber muy bien por donde…Todo es nebulosamente blanco y pareciese que estuviera subido sobre algodón. De repente a mi izquierda aparece la silueta gris y verde de lo que parece…¿un árbol?... Sí, es un árbol y en seguida lo reconozco. Es un Picus, inmenso, enorme… y tras de él aparece otro y otro y otro… A mi derecha aparecen de repente una hilera de edificios y al fondo se dibuja una enorme arboleda en la que intuyo y diviso palmeras, plátanos orientales, pinos… especies y árboles de todos los confines de la tierra. Más allá de éste puedo observar una montaña en forma de balcón que se derrama como un rio sobre un enorme mar azul, luminoso y claro que me trae por sorpresa una brisa con olor a sal y son sensaciones de libertad y vida… En un segundo la luz lo inunda todo y el color estalla ante mí en una paleta de tonalidades que van desde el bermellón, al violeta, al celeste, al blanco roto, al beige, al amarillo tierra o el verde ultramar… Todo está en calma. Como parado en el tiempo y suspendido por invisibles hilos que lo sujetan a una enorme bóveda azul que se ve tímida y coquetamente salpicada por nubes blancas redondas y esponjosas… Ya no hay duda, me he despertado en Málaga, y estoy en la Alameda.
Mi tranquilidad se ve rota por el sordo sonido de tambores firmes y regios y un sonido que me es totalmente familiar… son los sones del novio de la muerte que me llegan nítidos desde el fondo de la Alameda… Estoy en Málaga y, además, es Jueves Santo…
De improviso mi escenario cambia. Ya no estoy en la Alameda y puedo distinguir perfectamente las dos torres de una iglesia que me es familiar… Es media tarde y el sol juega y caracolea con las esquinas de una calle que, en la portada de la iglesia, se convierte en plaza… Es extraño, nunca había visto una procesión desde esta perspectiva. Desde aquí arriba observo cómo avanzan las dos filas de nazarenos con túnica negra que cubren ambas orillas de la calle. Me muevo entre ellos con total libertad…no parece que puedan verme… nunca he tenido esa sensación. Clavo mis ojos atento en sus miradas. No miran nada en concreto y lo miran todo y cada cierto tiempo se vuelven. Ya sé que miran. Está allí subida. Erguida, mayestática, con la mirada clavada en lo que sostiene entre las manos. Detrás, un sudario blanco ondea al viento como una bandera, pero no es un mástil lo que lo sujeta… es una Santa Cruz. Me acerco a mucha velocidad, no me explico cómo he podido hacerlo. En sus manos suavemente sujeta una corona de espinas y sus ojos, no se apartan ni un instante de ella… siento tranquilidad y sosiego al ver sus ojos, no tengo miedo, pero, ¿cómo puedo estar tan cerca?. Despliego mis manos para tocar su cara y secar sus lágrimas y entonces me doy cuenta… en mi sueño soy una paloma… y mientras esa sensación de paz y libertad me inunda todo se difumina alrededor mía. Es como si continuase volando, como si el tiempo y el espacio se curvasen y yo pudiera hacerlo con ellos tocando a un mismo tiempo los dos lados de su delgada línea. Todo está ahora oscuro… Un leve sonido me sacude. No sé identificarlo, pero intuyo que lo conozco, me es familiar… Abro los ojos y todo se llena de un azul celeste con una fuerza que no sé describir… La luz del sol me ciega de improviso y cuando mis pupilas se acostumbran puedo observar un atardecer precioso… A lo lejos, recortando la línea que impone el sol, aparece la espadaña de una iglesia. Su sombra se extiende hasta mí y bajo mis pies miles de miradas se clavan en mí. Todos me miran y aplauden, me gritan, se emocionan, unen sus manos, sonríen, se abrazan, lloran… es entonces cuando tomo sentido de dónde estoy… Es el pasillo de Santo Domingo. Pero, ¿por qué me miran a mí?...ah, ya lo entiendo… Vuelvo a escuchar ese sonido y ahora lo reconozco. Dos toques y uno… comienzo a moverme. Suenan los sones de una marcha… Eucaristía y me dejo llevar. A mi lado el estruendoso crujir de dos barras y el tintineo de las campanillas del palio me dan nociones de dónde exactamente estoy y me vuelvo muy despacio… estoy a su derecha, sobre un ánfora… Mi color rosa pálido y blanco y mi aroma es inconfundible y orgulloso me yergo como la más enamorada de las orquídeas y siento una inmensa Paz, un sosiego insondable que me acuna y me mece. Y me abandono a su mirada, a sus profundos ojos de andaluza hermosa y guapa y como un niño enamorado pienso en lanzarle un piropo que le alivie las lágrimas… Junto a ella, tan cerca que casi puedo tocarla, avanzo por el Pasillo, mientras sigue sonando la marcha… El sonido se empieza a desvanecer y todo comienza a oscurecerse de nuevo… la miro por última vez. Ella lo sabe. Estoy profundamente enamorado de su mirada… y me despido de ella antes de que todo se difumine nuevamente… (...)

sábado, 23 de abril de 2011

Miércoles Santo. Trabajo y solidaridad...


Aún me repongo de la resaca (en el sentido más cofrade de la palabra) de anoche cuando las primeras noticias de este Miércoles Santo no son nada halagüeñas. Desde hace algunos dias ya nos lo temiamos, pero como todas las cosas que no suceden hasta que suceden uno siempre piensa que las previsiones pueden no acertar siempre... Sin embargo, están callendo pequeñas gotas... El cielo se ha tornado gris plomizo y la simple amenaza de lluvia es más demoledora que la tromba más intensa. Se puede tomar la dificil decisión de no salir a exponer el patrimonio a las inclemencias del tiempo con mucha más facilidad sobre los charcos de la calle y los paraguas abiertos, que bajo un cielo gris y algún que otro "puede que si..." o "puede que no...". En la radio el padre de mi amigo Jorge Rosell, Eduardo, Hermano Mayor de Fusionadas acaba de comunicar que este año no van a salir a la calle... Inmeditamente me acuerdo de mis amigos Jorge, Guti, Pepe, Andrés... y comparto con ellos las sensaciones que, sé, deben estar teniendo... Ni siquiera ha llovido, pero el trabajo de un año se queda a las puertas de concluirse. Como un libro al que alguien ha arrancado el capítulo final o esa película de la que no nos dejan ver sus últimos 10 minutos... La sensación es amarga, triste y genera un umbral de impotencia que en pocas ocasiones uno siente tan difícil de entender y digerir. 
Salesianos sí está en la calle pero simplemente para realizar su Estación de Penitencia en la Catedral. El Rico, muy probablemente saldrá a liberar al preso para cumplir así con la tradición y la historia. El resto, aunque algunas no lo han comunicado no van a salir, ya sabemos todos que una simple nube no puede amenazar si quiera el patrimonio de cofradías como Paloma, Sangre y sobre todo Expiración. Son muchas horas, muchos años, mucho esfuerzo... cómo jugarselo al azar de un chubasco caprichoso... 
Y al escribir estas letras pienso en la cantidad de personas que van a pasarlo mal esta tarde. Poco importa su condición, su clase o su posición... a todos afectará de igual modo y a todos llegará directamente al alma. Pocas cosas lo hacen del mismo modo que lo hace saber que la guinda no coronará el pastel de la Salida Procesional...
Y pienso en tí, Crucificado en cualquiera de las advocaciones que hoy deberían estar tronando sus tambores en la calle... Animas de Ciegos, Exaltación, Expiración, Penas, Sangre... o en tu figura Nazarena de Jesús el Rico o cruzando ese puente que debio de existir pero del que nunca nadie supo sobre el Cedrón...
Hoy no voy a bajar a las calles de mi ciudad y mis sensaciones saldrán desde debajo mismo de la ventana que corona el blog y le da nombre... 
¿Qué planeas mostrarme hoy desde este sitio?...¿Por qué me has traido aquí siendo Semana Santa y pudiendo enseñarme lo que deseas en la calle, entre la multitud, a los sones de marchas y bajo el aroma de claveles, lirios, buganvillas y orquideas?... Y me dejo llevar entre los renglones de este blog en espera de la respuesta... Tú la sabes y yo no soy quien para contradecirte... y me dejo llevar...
Las primeras imágenes que vienen a mi mente son las horas y horas que se empleaban en dejar todo listo y preparado para la salida procesional. Y nos veo montando la candeleria de la Virgen del Rosario, o limpiando los varales... y veo entonces alli a todos, cada uno bajo el amor y la pasión por una advocación distinta y que sin embargo es la misma...y veo el trabajo que se desarrolla en las hermandades. Ese trabajo callado, silencioso, a veces demasiado. Pienso en los dias de verano en los que nadie piensa en tambores ni cornetas ni en incienso, velas, campanas o saetas... y como hay gente que emplea su tiempo y su esfuerzo en preparar durante un año lo que luego se desvanece en el tiempo que las manecillas del reloj avanzan a penas ocho horas... Las tulipas, la cera, los cultos, vestir a las Sagradas Imágenes, los trabajos de tesorería, secretaría, el protocolo, las reuniones previas, limpiar enseres, coser y bordar túnicas, capillos, albas... Durante todo un año el trabajo se concentra en llegar de la mejor manera posible a la calle que es donde, realmente, se cumple la misión y el fin de este enorme "teatro". Y empiezo a entender qué quieres decirme. No hay beneficio, no hay fin, no hay consecución ni se corona una cumbre sin trabajo y esfuerzo. Pero me asalta un nuevo pensamiento...sabes que me ronda desde hace años... ¿estña ese esfuerzo de las cofradías dirigido en el camino correcto?... No lo sé. Sabes también que no me atrevo a juzgar lo que no sale de mis manos o mi boca, que no soy quien para juzgar a los demás, pero lo que siento me late en mi interior desde hace bastante. ¿Estaremos equivocados?. Y pienso que sí y además me explico. 
Recuerdo las palabras de José Antonio Dominguez en su pregón y las comparto. Las cofradías sí son ONG´s y lo son desde mucho antes que los cofrades pudieramos diseccionar la semana santa al milímetro en foros o blogs. Las cofradías nacieron con vocación de ONG´s, como comunidades de asistencia a los enfermos o como garantías de entierro digno para aquellos que no tenían la posibilidad de de tenerlo. Derivaron en la necesidad de llevar fuera de las iglesias lo que la gente no iba a ver al interior de los templos y mantuvieron su vocación de asistencia y ayuda... Sin embargo hoy todo esto se ha difuminado. Los tiempos cambian y la asistencia sanitaria y funeraria está garantizada dentro de uans condiciones dignas ... pero, ¿qué ha pasado con la asistencia de las cofradias?. Nos hemos olvidado de la necesidad de ayuda al prójimo pues si bien hoy dia están configuradas como asociaciones y congregaciones férreamente organizadas y, siento decirlo, "extrañamente" jerarquizadas, se ha olvidado bastante el lado asistencial a los que más lo necesitan. Mucho más volcadas en lo estético y lo pragmático el lado humanitario de las cofradías ha quedado relegado a un plano muy secundario, excesivamente secundario. Nuestra meta, nuestro fin, es llevar a la calle , a esas gentes que aún hoy dia no quieren intermediarios en su relación con Jesucristo, su mensaje, aquel tan simple de "amarnos los unos a los otros" y hacerlo recordando que por ello fue capaz de dar hasta la vida. Y su mensaje íntegro en gestos, palabras y acciones estaba dirigido por y para los demás. Quizás, como dijo el pregonero, Jesús y sus discípulos, fueron la primera ONG. ¿Dónde hemos perdido entonces el rumbo?... Me atrevo a decir que lo hemos perdido en el momento en el que hemos empezado a darnos un atracón de historia, de conocimiento, de yo sé más que nadie, de yo soy el profeta que debe salvar y enderezar el camino torcido de una semana santa perdida en un camino incorrecto. Hemos abandonado el rumbo del compartir para subirnos en el decidir por encima de cualquier otra consideración. Hemos abandonado el rumbo en el momento en el que nos hemos apropiado de lo que no nos pertenece y subidos en el "las cofradías son soberanas" hemos dado de lado a los demás para decidir unos sobre otros, para apropiarnos de lo que durante 5 siglos ha sido de un pueblo que pacientemente nos espera en la calle y del que hemos olvidado sustenta muchos de los "caprichos" con los que algunos no hacen más que alejarlos imponiendo gustos y decisiones personales. Hemos perdido el rumbo en el momento que nos hemos apartado de las necesidades de la gente, no ya a nivel material, si no espiritual y no hemos sabido entender el arma tan poderosa que poseemos... La gente acude a las cofradías no por la tradición ni porque sean puros idólatras... la gente acude a las cofradías porque en ellas ven una relación directa con Jesús y con la Virgen. Agarrados a las verjas de las capillas "hablan" literalmente con EL, le piden, le cuentan, le sonrien, le lloran, le dan gracias, buscan animo, consuelo o esperanza... Tras de ELLOS avanzan horas y horas de madrugada o de tarde para acompañar sus plegarias o sus promesas, pactos, acuerdos privados de íntima relación en la que no necesitan la mediación de jerarquias, curias, sotanas o normas... porque cuando se acercan a su imagen en madera se establece la más hermosa comunicación de un ser humano con Cristo y el tiempo, si nos fijamos, se para y se detiene... y les llevan en las medallas colgadas al pecho, y en las fotos de la cartera, en los mosaicos de las casas, en los cuadros sobre los cabeceros, en el coche, en el trabajo, en los viajes... Y no hemos sabido verlo, ni entenderlo... Somos meros vehículos de su mensaje y su palabra...pero somos también reflejo de sus hechos y no podemos convertirnos en guardianes y carceleros de una fe... No podemos convertirnos en jueces y jurado de unas creencias, una esperanza... No podemos condenar e hipotecar todo esto por las gustos y la estética, por las motivaciones personales y las decisiones sectarias. Jesús no vino para estar con ricos ni poderosos...si no todo lo contrario...
Y mientras no entendamos sendos mensajes, ese trabajo del que hablaba al principio será en vano. No nos entenderán y se conformarán con verlas salir a la calle cada año y participarán menos, será más difícil convencerles de que somos medio para llegar a su mensaje y nos seguirán viendo como "gente que juega con muñequitos". 
Es tiempo de abrir las enormes puertas de las casa de hermandad, las más enormes y las que más dias al año permanecen cerradas, y decir que nuestro trabajo está al servicio de los demás, de hacer ver que la asistencia y la ayuda es la prioridad. Debemos entender que es casi obligación devolver el cariño y la fe de un pueblo entregado con respeto y sentido de la crítica y sobre todo con sentido de comunidad... No hay gusto personal o decisión propia que pueda primar sobre el resto... y es hora de demostrar que se trabajo callado y casi secreto es la culminación a un año de entrega y preocupación por los que más lo necesitan. Entonces, nos entenderán mejor, se acercarán a nosotros y no tendremos que llorar cuando durante esas ocho horas que dura la procesión caigan lágrimas desde el cielo en forma de lluvia...
Cuarta lección... trabajo y solidaridad... Lo sabías como yo,me conoces y  hace tiempo que estaba aquí dentro... Es tiempo de ponerse en marcha...
Ya es Jueve Santo, pero algo me dice que hoy no relucirá más que el sol... quien sabe...

miércoles, 20 de abril de 2011

Martes Santo. El olvido...


Son casi las dos de la mañana y voy caminando lentamente por una calle Carretería completamente vacia. Me acompaña mi mp3, la cámara de fotos y el trípode y a los sones de mis bandas sonoras bajo la calle, que suele estar repleta, en completa soledad. Divago y lanzo mis pensamientos sobre los regueros de cera que me flanquean... ningún otro dia del año se puede tener la sensación y la posibilidad de recorrer esta calle de este modo, de contemplar y dejarse llevar por los recuerdos y las emociones que fielmente me guarda  entre sus  portales y balcones con aromas a túnicas de terciopelo morado y diferente escudo... Aún siento las sensaciones que en el aire se perciben nítidas a incienso y flores. Acaba de pasar la Estrella, no hay duda... y sin embargo en mi cabeza se entremezclan difuminadas las imágenes que la cámara acaba de captar no hace muchos minutos... Tu perfil, tu barba menuda y desaliñada, tu corona de espinas, tus potencias, los regueros de sangre sobre tu mejilla izquierda, tu nariz menuda y perfecta, tus labios entreabiertos...tus ojos color miel y tu mirada al infinito... 
A penas si he andado unos metros y el vacio me inunda por completo...acabo de darme cuenta de que ha sido Martes Santo... y es que para mí ya no exiten los Martes Santos... y levanto la mirada a ese cielo rojizo pidiendo perdón entre susurros a la Virgen de las Penas y el maravilloso crucificado de Buiza que a pocos metros de aquí descansan ya de los nervios de una tarde para olvidar. Avanzo pidiendo perdón a mi Virgen niña de Nueva Esperanza y a mi Nazareno del Perdón, el de Pérez Hidalgo que, subido en una hornacina del flamante salón de Tronos y aunque ya no sale, ha significado tanto en mi vida .. Pido perdón a la Virgen de la Estrella cuya campana oigo en la lejanía como una faro que me indica lo que me resta de calle y a Jesús de la Humillación la mejor obra sin duda de mi admirado Palma... Pido perdón además a Jesús del Rescate y a su bellisima Madre de Gracia, a quienes acabo de dejar atrás en la Plaza de la Merced y que me han brindado la oportunidad de captar algunas de las mejores fotos de esta Semana Santa y termino pidiendo perdón al Nazareno de los Pasos y a la Novia de Málaga, a quienes ahora sigo como un penitente más. Y les pido perdón mientras la música de mi mp3 consigue sacar de mi la emoción justa para contener el llanto... Les pido perdón porque hoy mi blog está dedicado a ELLOS. Porque os dije que iba a hablar en este diario de mi Semana Santa y sin embargo sé que no puedo seguir si no vengo aquí y descargo definitivamente mi corazón y mi alma...
La calle parece no tener fin y sin embargo para mi este es el comienzo de lo que hace tiempo me pediste y yo cumplí. Hoy, sellamos nuestro pacto con la firma de mis lárgimas... me pediste olvido y lo he cumplido a pesar de todo el dolor que atenaza mi alma... Y te recuerdo allí, en nuestra primera vez, tú subido en tu altar y yo pequeño, casi diminuto, mirandote y pensando ¿cómo no vi antes tu mirada?... Avanzo calle Carretería recordando aquella Cuaresma entre los varales del pasaje más cofrade. Imaginando de nuevo aquel cuartillo verde y la oficina al pie de la torre de Santiago. 
Miro mis pasos y observo de nuevo los dos rios de cera y en mi hombro creo sentir de nuevo el peso del trono de mi niña del Rosario mientras TU por primera vez te alejabas un Martes Santo. Cierro un instante los ojos y me veo allí en mitad de la plaza, llevando la candelería o hablando con Antoñillo de cuanta gente había visitado tu capilla antes de que vacía se quedara... Recuerdo caras, todas, pero mi voz no quiere pronunciar ningún nombre... Viene a mí de nuevo la emoción de aquel primer traslado y como al volverme estabas TU sonriendome, como siempre has hecho cuando torpemente sabias que se me trababa el alma y el corazón nervioso de estar a tu lado, como aquella noche en que mi abuelo se marchó para conocerte y subido en una silla de esas que llenan el recorrido oficial las rodillas me temblaban y no atinaba a colocarte la corona de espinas...suavemente, con mimo, con lentitud y precisión y un tembleque en las manos pues a centímetros de mi, sentía que te reias de este pobre apendriz de cofrade novato y que al mismo modo me decias que no me preocupara...que ellos estaban ya juntos y todo iba bien... 
Me he sentado en una de las pocas sillas que quedan ya y que la gente deja olvidadas en la calle... Y recuerdo entonces la bendición de la casa hermandad, como ELLA nos protegía y disfrutaba de aquel histórico momento mientras TU en la capilla sabías que yo ya estaba Sentenciado de por vida... Recuerdo aquellos Martes Santos tan parecidos a hoy, con las nubes amenazando TU caminar por calle Larios y como al final todo se resolvía y así hasta tres años seguidos... Y recuerdo las primeras Ferias enfrente de la Parroquia, o en el Palomo; recuerdo Alhaurín el Grande y la procesión de los morados... recuerdo como me dejaste alejarme para que lo tuviera claro y cómo me llamaste para que volviese cuando estaba preparado... Recuerdo las tardes en los archivos, las hemerotecas de Málaga, las alegrías de los datos olvidados, de las imágenes nunca vistas, de la historia que me mandaste rescatar del olvido para que todos supiésemos quiénes éramos sabiendo de quiénes y de donde veníamos... 
Recupero la marcha de esta calle que al igual que cuando la miraba a través del capirote parece que nunca acaba y recuerdo el primer traslado en Sábado, calle Alamos, Dos Aceras, Frailes... recuerdo las paellas a los ancianos de la Esperanza en calle Fresca, los desayunos en la Casa Hermandad, los repartos de túnicas... Ya estoy en mitad de la calle y ahora a mi memoria la asaltan los Rosarios, mañanas siempre celestes en los que acompañarla a ELLA era el esfuerzo más recompensado que he conocido... y recuerdo cada uno de los sitios en los que me has pedido que te sirviera cada Martes Santo, como Jefe y Subjefe de Sección, como Campanillero, como Mayordomo de Trono, como hombre celeste de SU trono... Y recuerdo el dia en el que me pediste que fue Secretario...en aquella noche en la que la me dijiste que podría hacerlo, que no estaría solo... 
Ya vislumbro al final de la calle la Tribuna de los Pobres... y recuerdo aquellas mañanas y noches en las que me ayudaste a escribir mi pregón. Sentado a mi lado en una foto, subido a mi alma y mi corazón para dictarme las más hermosas palabras que han salido de mi boca... Y recuerdo el primer traslado de vuelta en la mañana del Jueves Santo y como el sol os bañaba la cara y tú me sonreías y a mí se me hinchaba el pecho de orgullo por estar a tus pies y ser de ti lo que tú quisieras que fuese y recuerdo aquel año que con la lluvia decidiste que no saliésemos y descubrí las que eran, fueron y serán las lágrimas más hermosas de un Martes Santo ... Y recuerdo el tacto de unas manos y una mirada que resumen cuanto he sentido en aquellos muros, SU media sonrisa, SUS ojos insondables y hermosos, SU pelo de niña hermosa que a la noche roba el azul misterioso de su cielo...Recuerdo las noches en vela maquetando la Revista, cualquiera de ellas, el esfuerzo, la dedicación y la ilusión que, finalmente, siempre se veía recompensada. 
Es incomprensible que no me haya cruzado a nadie...y que ya esté llegando al final de la calle... pero así ha sido. Y mi memoria se vuelve y tuerce por los callejones de tantos y tantos momentos... Y recuerdo soportando mis lágrimas al borde de mis párpados el dia del 75 aniversario y cómo decidiste que mi camino era otro y pusiste en la mitad el escollo insalvable de la lluvia. Recuerdo aquella noche previa, TU y yo solos en el salón de Tronos durante un buen instante... conversando como lo hemos hecho siempre, con la sincerdad de dos amigos que todo lo saben el uno del otro y con la fidelidad de uno, yo, que te ama con todo lo que es y siente... Y recuerdo la vuelta en la furgoneta, abrazado a tí... en la oscuridad de aquel recinto, sintiendote con las manos y con los ojos del alma... Me he sentado en el tercer escalón de la Tribuna de los Pobres. No se oye un sólo ruido...todo es quietud y calma... Y en este silencio recuerdo las mañanas aceleradas de Martes Santo...Cerro Muriano, Misa, visita, Copa, corriendo para casa... y me veo enfundarme la túnica morada, los guantes blancos, los zapatos negros, el cingulo dorado, capirote, la capa...Recuerdo el bullicio de los salones, el caos ordenado de la salida...o las cruces de mayo, las cabalgatas, las noches en vela, los cultos, las mañanas de los sábados, la Agrupación, calle Alcazabilla, la Alameda, Larios, Granada... Cierro los ojos y puedo verte aquí, vitoreado y aclamado por esos que cada año te esperan incondicionalmente sin pedir nada a cambio... Cierro los ojos y puedo veros a los dos en mis noches de plegarias y lágrimas, sobre mi mesita de noche, o en mi cartera o en la cabecera de mi cama...Cierro los ojos y me veo conviertiéndome en hombre a vuestro lado... llegando a ser quien soy y lo que soy por todo esto que he ido recordando... Cierro los ojos y me veo a mi mismo en tantos sitios y lugares pero siempre contigo...
Tomo aire pensando en todo lo que me ha sucedido a tu lado, en como he crecido y he madurado, en como me he hecho a mi mismo siguiendo el camino de vuestra mirada... Y pienso que TU me has unido más a mi padre, que el legado de esas seis revistas que nos pediste hacer es mucho más importante que aquello que de alli haya aprendido... Y pienso que TU me has regalado la amistad del que hoy dia es mi mejor amigo...Paco López... porque no existe amor más alto por ELLA que el suyo y porque aprenderlo de su mano nos ha unido para siempre... Y pienso que allí, bajo tu cobijo, en los muros de esa casa hermandad he amado tanto... que alli he aprendido lo que necesitaba para saber que se ama con todo y que a veces se pierde por mucho que soñemos que la ilusión es suficiente... hoy sé que debía estar preparado para este tiempo, para disfrutar del amor verdadero... Y pienso que de nada me vale pedir cuentas ni guardar rencores... que de nada sirve recordar los malos momentos porque tengo muy claro qué me pides desde el primer momento... Y sentado en esta Tribuna que cada dia se llena con gente sencilla y humilde que te sigue y te quiere sin necesidad de liturgias, dogmas, teología o filosofía, que te sigue por amor simple, puro, certero... emprendo un nuevo viaje vaciando mis alforjas y reseteando mi disco duro... Te sigo, acato tu mensaje y la expresión de tu mirada. Sentado aquí, completamente solo, escucho la Sentencia que me condena al olvido... escucho el dictamen sin rechistar aún con la sensación de que el poder, la avaricia, la codicia, el interés y el egoismo han ganado la batalla... con la sensación del cuan poco es de cuanto pudo haber sido... pero ¿quién soy yo para juzgar algo asi?...¿quién soy yo para tirar la primera piedra?...¿quién soy yo para quejarme al verte y entender TU sufrimiento y qué quieres ahora decirme con todo esto?... Es tiempo de buscarte por otra parte, de seguir tus pasos en otro lugar, en otra experiencia, en otras circunstancias. TU sabes cuanto te amo y confio, así que es hora de partir y anclar la nave en otros puertos, en tu busca, caminando el camino que ha de llevarme a TI...
Se levanta la sesión... y entre lágrimas dejo atrás la Tribuna de los Pobres, aunque, me vuelva y te sienta una última vez... y me dejo invadir por la paz de tus enormes ojos color miel, por tu perfil, tu barba menuda y desaliñada, tu corona de espinas, tus potencias, los regueros de sangre sobre tu mejilla izquierda, tu nariz menuda y perfecta, tus labios entreabiertos... y tu mirada al infinito... Gracias por todo...sabes que te quiero...
Y mientras cruzo el puente que una vez juntos soñamos... aprendo la tercera de las lecciones: Olvidar para continuar... y es entonces, cuando dejo de llorar, y llegando a la altura del mosaico de la Aurora Maria...sonrio... es Miércoles Santo...

martes, 19 de abril de 2011

Lunes Santo. Memoria...

Amanecer al Lunes Santo siempre ha sido para mí sinónimo de reencuentro. Reencuentro con las raices de mi familia, trinitaria por su mitad más frondosa, con las raices de aquello que mis ojos vieron por primera vez al abrirse y trinitaria por mi especial vinculación a ese Cristo único que te habla al andar y que andando parece que te esté hablando a tí directamente... Amanecer al lunes santo ha sido siempre para mí sinónimo de ritual ininterrumpido desde el madrugón, a la misa de Alba, a calle Malasaña y cartón erguido sustento del capirote más celeste, a café en la plaza que no encuentra nunca su forma, la de Uncibay... y ha sido también ultimamente de soledad e intimidad. Vaya por delante que ambas han sido autoimpuestas, elegidas mejor dicho, con el único fin de llegar a lo más profundo de mis creencias y disponerlas a las pruebas de una vida que ultimamente se había empeñado en demasía a zarandearlas una y otra vez sin descanso. 
Hoy, ya nada queda de todo aquello... ni el alba, ni las largas colas, ni la compañía, ni el café, ni siquiera la soledad y la intimidad... 
El tiempo pasa, la vida continúa y uno aprende, u acepta como ayer, que debemos seguir su ritmo y su cadencia; que debemos continuar braceando contra la corriente que nos lleva para seguir a flote, para no rendirnos sin ni siquiera haber, al menos, luchado... El tiempo pasa y también lo hacen las emociones, los sentimientos para transformarse algunos en leve memoria de lo que nos ha traido aquí pero otros lo hacen convertidos en historia propia, en imagenes que a fuego se graban y cada cierto tiempo, en cada ciertas fechas, señaladas o no, en recordatorio de que somos lo que somos por lo que hemos sido en el pasado. Son nuestras raices, nuestro archivo inamovible, nuestro desván particular al que subimos cada poco a reencontrarnos con lo que somos.
Hoy ha sido Lunes Santo y no ha sido un Lunes Santo cualquiera porque el cielo así lo ha decidido. Hoy no se han visto derramarse por calle Mármoles la larga marea blanquimalva que todo lo cubre a su paso, alfombra firme y decidida que escolta a la más hermosa certeza de toda Málaga. Hoy la brisa  del mediterráneo no ha podido juguetear con los pliegues de esa fina túnica blanca que sin embargo soporta estoicamente el peso simbólico de miles y miles de plegarias. Hoy, esa figura esbelta y elegante, pulcra y clara como el alba, no ha podido rendir pleitesía a su amada ciudad de Málaga, ni su amada ha podido corresponderle. Hoy el Puente de la Aurora se ha quedado llorando sin manchas de cera blanquimalva, sin sentir como misteriosamente su arco se tensa y yergue al paso de el Señor de tantas almas. Hoy la Alameda no ha visto reflejarse en sus paredes centenarias la silueta de un hombre de mirada serena y boca entreabierta que con sus manos atadas va sin embargo regalando libertad a todo el que osa posar sobre su figura la mirada... Hoy calle Larios no ha podido saludar a su caminante más peculiar, pues anda movido por 200 corazones que no entienden más razones que la que el propio corazón entiende... y la Tribuna de los Pobres a esta hora, aún llora que no ha podido verle, que los vivas y palmas se han quedado en el zurrón de la espera, de la paciencia de todo un año que resta para poder verle...
Hoy Jesús Cautivo no ha salido a la calle... y el Lunes Santo es menos Lunes Santo... Y mi Virgen chiquita dle Puente tampoco ha podido recorrer las calles de esas gentes que la esperan por una vez al año en vez de rendirles ellos visita. Porque sé, me consta, que ella escuche y oye lo que le dicen pacientemente. Porque sé, me consta, que ella entiende de cómo le piden, le rezan, de cómo sienten y porque sé, me consta, de que no es casualidad que aquellas manos, en aquel tiempo olvidado en la memoria...pusieran su ermita en frente justo de aquel puente... Porque entiendo y comprendo tantas lágrimas derramadas y tanta desazón y pellizcos en el vientre... Entiendo la amargura de esa gente que no ha podido completar itinerarios directos, entiendo las lágrimas de esos niños ilusionados con acompañerte en tu caminar por las calles de mi ciudad, y entiendo que mi ese dolor que oprime mis creencias es hoy menos importante... hoy te necesita más gente...
Porque a pesar de las lágrimas derramadas desde el cielo, mi Dolor ha sido Mayor en Caldeleria...a tu paso, erguido en la cruz de tu Crucifixión, solo, errante entre nubes grises, buscando con la mirada algo que a mi altura he creido oir susurrado en mis oidos... "Búscame en tu memoria"... Y de repente te he encontrado mirándome... a mí, entre tanta gente... Y a pesar de estar alli tú subido y ser yo ante tí tan pequeño... sé que me has sonreido. Sé que no estoy sólo en esta búsqueda y aunque no te pueda ver más allá de la madera que te simula TU estás aquí a mi lado, en alguna parte o quizás en todas...
Y a mi memoria, en el descanso de mi madrugada hacia el Martes, han venido aquellas imágenes de la Alameda y el bocadillo de mi Tia Maria con eterno sabor a jamón y queso... a mi memoria se han subido las imágenes de mis primas Lourdes y Montserrat en aquellas noches en que nos convertíamos en los primeros locutores de televisiones de juguete... A mi memoria ha venido la emoción de aquella figura de túnica meciendose que el foco de tu campana reflejaba en los balcones de la curva de Ordoñez y la Alameda y de como allí yo empecé a amarte, quererte y sobre todo seguirte... Y he recordado las tardes en el patio de Nueva Esperanza o las noches con vela morada escribiendo con cera en el asfalto nuestro nombre... Y he recordado que llevo el alma teñida de morado y de celeste... que sentenciado fui por los ojos más hermosos de universo y por las manos cálidas de mi Virgen, la que lo será siempre... y he recordado que aquellas mañanas de lunes, de alba...de luz, de capirote y de café... serán iguales ya siempre porque te querré siempre...Y soñando o no, no lo sé, una última imagen ha venido a mi memoria... Aquel pregón, aquella noche tambien de lluvia en la que de mi voz salieron estas mismas palabras:

“Te busco en todas mis auroras y crepúsculos, extiendo hacia ti mis manos y mi rostro. Hasta ti grito con el corazón sediento, como el mendigo que pide junto a mi puerta. Las alturas no pueden servirte de morada, Tú resides dentro de mi. Yo, realmente, escondo en mi corazón tu gloriosa presencia, mientras mi amor por ti rebosa por mi boca. Por eso te ensalzaré, oh Señor, mientras tu aliento esté en mi”

Lección segunda aprendida... Lo que soy, está en mi... Mañana ya es Martes Santo...

lunes, 18 de abril de 2011

Domingo de Ramos. El comienzo...


Surcar las calles del centro abrarrotado con la luz del sol subida en las fachadas de Málaga. Dejarse llevarse por el aroma mezclado de la sal marina y las flores de una primavera bulliciosa que parece esperar este domingo especialmente para estallar en su explendor. Fijarse en los detalles de una ciudad que se engalana, se viste e incluso de peina con sus mejores galas de niña guapa mediterránea y deleitarse con cada esquina, con cada calle, con cada recodo y plazuela. Entremezclarse entre el gentío impaciente que desde los más tempraneros rayos de sol se acomoda y sitúa en la primera fila de la más hermosa y apasionante representación de la historia más grande que el hombre haya conocido. Aferrarse al itinerario con la ambición de captar con la cámara la mejor toma, el mejor plano, el momento único e irrepetible que no volverá a producirse jamás en el espacio tiempo de una ciudad que alegre y festiva disfruta ya de los primeros instante de su momento más intenso... Es Domingo de Ramos y toda la ciudad lo refleja...
El color, la luz, la vida se intuye y encuentra a la vez por los rincones de una ciudad que se reconoce como ningún otro dia lo hace, que se rediseña y se sueña nuevamente en los ojos de los que la contemplan, en las manos de los que la plasman a pincel y oleo, en los sentimientos de poetas cuyos sonetos nunca parten del puerto de sus labios, en la emoción de aquellos que la aman y la viven dia a dia y en la sorpresa de los que la conocen por primera vez y aún no saben que han quedado presos eternamente...
Y en medio de todo la serenidad de un Cristo que reconoce y acepta la algarabía y la alegría del momento efímero que pasará en unas horas. Su mirada perdida contrasta con la luz que desprende. Su gesto sobrio deja entrever la reflexión del que espera lo que conoce y conoce lo que le espera... Y allí, en medio de las miles de almas que agitan sus palmas y cuelgan las ramas de olivo de sus solapas a modo de escudo de una ejercito pacífico, encuentro tu mirada en la lejanía y sé que todo comienza. Que a pesar de la multitud estamos solos tú yo en este viaje que me impongo y me impones... un viaje cuya meta es tan imprecisa como incierta, y del que sé, como lo sabes tú, no había escapatoría. Sólo nos faltó saber cuando, pero ambos sabíamos que habría que hacerlo. Te miro erguido sobre la pollina, tus dedos al aire dibujan la V de victoria y yo siento y pienso que es tu modo de llamarme por mi nombre, de decirme que te busque en todo cuanto sienta, piense, vea, experimente, intuya, me haga estremecerme, enfadarme, ilusionarme... Que te siga con los ojos cerrados apra recuperar esa fe que olvidé en algún lugar de mis dias más tristes y oscuros y lo hago de nuevo incondicionalmente... Te veo girar en la doble curva y entiendo que esto es sólo el comienzo, el inicio y que debo ser fuerte, que debo abrir mi alma, mi corazón y mi mente como lo hacía hasta hace bien poco. Que todas las cosas que busco podré encontrarlas si estoy atento, si te busco abiertamente...
Y así lo hago durante todo este domingo... recordando entre los varales de Salutación que la amistad está por encima de instituciones, de organismos, de juntas y gobierno... y que no hay mayor traición que la que viene del amigo camuflada entre sus labios al hablar o subida inmisericorde sobre un mismo beso... Sé que debo pasar página como lo haces bajo el olivo del Prendimiento, sé que debo olvidar para que el dolor no se convierta en desconsuelo...y me acurruco callado en las manos de mi virgen niña del Dulce Nombre... dulce nombre, dulce mirada, dulces lágrimas que intuyo me recorren calladamente por dentro. ¿Dónde cometí el error de amar tanto y demasiado y hacerlo a corazón abierto?. ¿Cuando cometí el error de decir quién soy, qué soy y qué siento?... ¿En qué momento me desvié del camino y si no lo hice, porqué he de pagar tan alto precio?... Y mirando TU imponente figura quiero mantener la Esperanza en el AMOR... Que si por amar debo rendir cuentas habré de hacerlo de esta misma forma otras ciento... No sé ser de otra forma, no se entender la vida de otro modo ni manera y no hubo, ni habrá ni ha habido en mi distinto criterio...
Te miro postrado de rodillas, aceptando ante el angel lo que te impone el deber y tu primera lección acude a mí como un destello: Aceptar... aceptar lo que la vida nos impone y empezar desde ese momento a construir, a crear, a vivir con la capacidad de atajarlo, creerlo e incluso vencerlo. Aceptar quien se es, con las limitaciones, con la capacidad de errar y de equivocarse en cualquier situación y momento. Y subido en las bambalinas te pido el Gran Perdón de haberte apartado de mi en aquellos difíciles momentos. Te ruego Amparo nuevamente con la humildad del que te necesita tanto en cada minuto de su vida y su sustento.
Sé que ya no hay vuelta atrás, que de nada vale recordar las palabras que hirieron, que no puedo esperar consuelo ni comprensión por parte de aquellos que en su momento no quisieron hacerlo... y clavando mi mirada en tus cabeza baja, me Presento ante tí, frente a tí, aceptando cuan empinado sea este camino que hoy comienzo y solicitandote tenga la Salud necesaria para entender como siempre el por qué de lo que hago en cada momento...
Es ya Lunes Santo y sé, que quedan muchas piedras en esta mochila que cargo...pero sé tambien que ya no estoy sólo, que esto sólo es, un nuevo comienzo...

sábado, 16 de abril de 2011

Sábado de Pasión. Reconocerme...


La madrugada ha tomado ya la última noche de ensayos. La luna de la Parasceve se alza tímida entre un manto de ténues nubes que no le restan belleza, es más, yo diria que le confieren un halo de cierto misterio y elegancia pues, cuando sale de entre ellas, parece brillar con más luz y con más fuerza. El tiempo de la espera ha pasado y ya sólo queda alzar el telón y representar, una vez más, el mayor acto de amor que la historia haya contemplado y es que dentro de unas horas Málaga, mi amor eterno y platónico, se despertará a uno de esos días que la vuelven diferente y más bonita... En unas horas, el sol desperezará a una ciudad que plácidamente duerme mientras yo ya la imagino sumida en su bullicio de sol, palmas, olivos e ilusiones de almas tan inocentes que vuelven luminoso todo aquello en lo que posan su interés. En unas horas, el levante dará los buenos dias a una ciudad impregnada de ese halo de historia que la envuelve cuando ella misma sabe que lo que suceda entre esas horas, quedará para siempre escrito con letras de oro en la memoria de los que la habitamos. En unas horas el Mediterráneo desplegará toda su salinidad para intentar arrebatar a la "ciudad del paraiso" el aroma del azahar y del jazmin, y así, juntos perfumar a la niña más bonita del sur de España... En unas horas Málaga se despertará a  un nuevo Domingo de Ramos y todo tendrá más luz y más color, y más vida... y los recuerdos asaltarán nuestra memoria a la misma velocidad que dejarán paso y hueco a los que se incorporarán a nuestro particular album de sensaciones y sentimientos. Mañana, Málaga, nuestra Málaga, va a vivir uno de sus dias más grandes..., pero todo eso será mañana y hoy vengo a hablaros de este sábado que ha sido un dia intenso.
En mi estómago y en mis sentidos no deja de revolotear ese hormigueo propio de aquellos que saben que están ante algo importante y a la vez difícil y como único remedio se me ocurre dejarme llevar por esa voz que me llama desde dentro. La sigo, intento amplificarla y hacerla mia...porque ni siquiera sé qué quiere de mí, pero después de tantos años vuelvo a oirla y anhelo con impaciencia seguirla y encontrar aquello para lo que sé que me reclama. Sé, porque es inconfundible, que es esa misma vocecilla que me llamaba cuando era un chiquillo y esta era la semana más importante de mi vida, cuando todo giraba en torno a ella, cuando las palabras ilusión, esperanza, confianza, entrega, complicidad... venían a mí sin necesidad de complejos crucigramas o jerogríficos de sentimientos, cuando mi fe se subía sin pensarlo de su mano y yo volaba lejos con la facilidad de una mirada, un gesto o un instante. Cuando TU, mi amigo, mi consuelo, mi norte y mi guia, me hacias sentir que los sueños se cumplen siempre al poner el alma en ellos y cuando yo volcaba mi vida hacia un lado y confiaba ciegamente que nunca iba a caerme... Luego las cosas cambiaron y dejé de ver tus huellas a mi lado. Sabes por qué, no necesitas que yo te lo explique... y ese es el motivo de este viaje que hoy hemos empezado... Reencontrar a aquel chiquillo de fe fácil e ilusionante que se ha perdido en medio de un camino tan firme y fijado que se borró entre las dudas de los más amargos momentos. Reencontrar a aquel chiquillo de esperanza sincera que encontraba en tus imágenes de madera y talla la posibilidad de seguir creciendo en su búsqueda y su camino... Lo dejé escapar, lo sabemos... enfadado y descreido, desilusionado de los envites de amistades que finalmente han demostrado no serlo, desilusionado de tanta pasión hundida y tocada hasta el extremo y ocultando mis sentimientos bajo losas de indiferencia y agnosticismo barato y rancio... Mia es la culpa, y sin embargo...en lo más profundo de mi, sabía que este momento llegaría. Sabía que cuando entendiese que la vida no es más que aquello a lo que nos enfrentamos cada dia intentando dar lo mejor de nosotros mismos subidos en las manos amigas, en la familia y en lo que más queremos...volveríamos a encontrarnos. Ayer escuché tu voz y cómo me llamabas y no sabía muy bien ni el qué ni el como ni hasta donde. Hoy me has enseñado qué vamos a hacer y cual es el guión de estos dias y de estas madrugadas. Porque ya no necesitamos de entidades, de experiencias, de amores valdios ni tardios, ni a medias, porque ya no necesitamos de colores, de tarjetas, puestos ni escudos de sillones hipócritas ni vacios... hoy TU y yo, vamos a dar un nuevo y más importante paso. Y al reencontrarnos, lo sé, crearemos un nuevo nexo de unión que ya será indivisible porque no se basa en algo que pueda o no ser, si no que será realidad en tanto en cuanto nacerá del amor, del amor hacia tí y de lo más importante...de mi amore incondicional por tu mensaje y tus palabras. Me hiciste ser quien era...hazme ser quien quiero ser...
Y hoy me has llevado de TUS manos y de sus manos a volar por mis recuerdos.
Me has lanzado a mis orígenes más lejanos bajo el manto verde de mi queridisima Madre de Nueva Esperanza. Y acompañado por mi vida he recordado cuando era un niño y la veía salir de aquel pequeño garaje...y he recordado las tarde junto a Paco, a Paquito y Alberto y como cualquier cosa nos ilusionaba y nos llenaba el alma con dorados imposibles, galeones que partían de aquella pequeña puerta de garaje y terminaban por conquistar una Alameda entregada. Y he recordado todo el trabajo, como se empiezan las grandes cosas desde abajo, aprendiendo, con humildad, con sencillez y respeto... Y he recordado a Paco Gallardo, y a Mario, Antonio, Pepa, Pedro, Pepote, Jorgito y aquellos dias. Y he recordado a Pedro Pérez Hidalgo y su taller, a ese Cristo sencillo que tantas y tantas plegarias escuchó por aquel amor de instituto que jamás atendió mis reclamos... Y he recordado el día que murió mi abuela y cómo en sus manos encontré consuelo...y me he reconocido de nuevo, me he visto allí, en aquel estrecho patio, con Don José María recibiendome en la puerta de la Iglesia.. Y he recordado cómo ocurrieron las cosas como se escribió la historia y he llegado al Perdón... a la convicción de que era tiempo de perdonar y de pasar página, porque sólo asi se puede continuar sin llevar en las alforjas pesadas cargas... y por dentro he llorado al reconocer de nuevo a mi Madre primera de Manto Verde y lágrima callada y como, al igual que antaño, le ha traido a mi corazón Esperanza, Nueva Esperanza...
Previamente por la mañana he vuelto a sentir el frio del alba. Te he seguido en la primera de mis misiones del dia, el traslado del Señor que parece que realmente anda... Y me has hecho recorrer las calles que son mis raices...Trinidad, Sevilla, la Regente, Juan de Austria... Y al ver su figura inmaculada he recordado aquel ritual de capirote y mañana temprana, de puente, café, flores y esperanza... Y he comprendido que sólo cuando se ama de verdad se puede dejar marchar lo que se ama, a nuevos horizontes, a nuevas conquistas, a nuevas batallas y hacerlo desde la sencillez del que acepta con alegría y templanza que la vida es como es y que así hay que lucharla pero también aceptarla... Y he reconocido a mis tios y mi madre, a mis abuelos, a sus vidas, a su juventud entre tu túnica blanca... Y me has hablado nuevamente después de muchos años de nuestros primeros encuentros, de cómo te busqué y te encontré y me encontraste...
Hoy ya sé a qué vengo aqui cada madrugada. A escribir en este cuaderno de bitácoras que te busco de nuevo, que mi fe se ha puesto en pie y que ya no necesita de antiguos caminos para empezar a labrarla... Tengo tiempo y tengo la confianza... cuando amanezca y suene la primera campana, será el tiempo de emprender la travesía, pero eso...eso será ya mañana: Domingo de Ramos...

jueves, 14 de abril de 2011

Diario de mi Semana Santa...

Sé que ha pasado mucho tiempo..., lo sé. Sé que debería haber enfrentado antes la batalla a la que esta noche, nuevamente, me retan como cada madrugada pretérita estos folios de insondable inmaculez y  a la que cobardemente he rehusado. Sé, que mi voz, a través de mis letras, a través de mis manos, de mi corazón y de mi alma, deberían haber contestado antes a ese silencio descarado de unos folios que me han retado sin cuartel hasta esta noche, en la que definitivamente venzo mi cobardia y les planto cara... a ellos y a ese silencio hiriente en el que he sumido todo este tiempo de espera. Ya no es necesario esperar más...
Hoy vuelvo a sentarme al pie de mi ventana con la complicidad de la noche, con la connivencia del aroma del café y con la compañía de mis bandas sonoras... como antaño... Hoy vuelvo a sentarme a tus pies alumbrado por la luz de mi flexo, para observar por el pequeño hueco de tus hojas aquellas lejanas estrellas, con la sensación de que nada ha cambiado, de que todo sigue en su sitio, de que todo está intacto,... todo menos yo...
Hoy es otro el que se sienta aquí. Es otra persona totalmente diferente quien se recoje bajo tu alero, para describir de la única forma que sabe hacerlo qué le rodea... La vida, la realidad, me ha enseñado a ser más fuerte, a decidir, a comprender cosas que duran una eternidad en cuestión de segundos y todo ello sin detenerme un instante, sin la posibilidad de llorar su perdida, de celebrar su triunfo o de analizar sus consecuencias... y aún así, hoy soy más quien siempre he querido ser... Hoy, ese otro yo que te visita, viene para quedarse. Viene para decirte que ha llegado el tiempo de rendir cuentas, de saldar deudas contraidas y de rellenar estos folios con la verdad de un corazón y un alma cansados hasta el agotamiento de deambular por un silencio casi impuesto por unos sentimientos rotos y una fe casi perdida. Hoy vengo aquí, a este blog, con la idea de descubrir a los demás quién soy y qué pienso y siento, con la lección aprendida del no esconderse y del no maquillar el resultado, porque lo que finalmente cuenta es simplemente haber jugado... Hoy vengo porque TU me llamas. Porque después de tres años de absoluto silencio me entrego a tus brazos para que seas TU quien me lleves por callejuelas, avenidas y plazas de mi Málaga en un reencuentro que ansio tanto como necesito. 
Ya no existen cargos, ni posibilidades, ni trajes, ni pines, ni sillas, ni bastones que me disfracen y después de todos estos años vengo con las alforjas cargadas de sentimientos y sentidos, aquellos que me ha dado el tiempo encargándose de forjar este nuevo yo, que tiene lo que quiere y que quiere con el alma lo que tiene... Ya no hay vuelta atrás y por eso siento tu voz en mí pidiendome acepte tu reto... y así lo hago porque sabes que aún alejado de tí, he vivido esperando este momento; y aquí me tienes, marcando los puntos de nuestro acuerdo, dejando claro las claves de nuestro contrato en este blog que será desde mañana viernes mi voz en alto, mi emoción, mi palabra y mi sentimiento... Aquí vendré, como consta en nuestro acuerdo, para contar lo que vea y viva, lo que descubra y aprenda, lo que me hiera y doble como un junco en una tormenta hasta quebrarme el alma... Aquí vendré desde hoy a contarte quien soy y qué siento...
A vosotros, los que me leáis, daros las gracias por ser testigos de un nuevo capitulo en la historia de mis letras. Gracias por entrar en este nuevo blog que voy a arrancar en Mi Semana Santa, y que nace con la vocación de contar qué ven mis ojos, a través de mi corazon y de mis manos... quien soy y cómo soy... Gracias por aceptar mi invitación y entrar desde hoy en un trocito de mi alma...
Mañana, que ya es hoy, empieza esta aventura con afán de eterna...