sábado, 23 de abril de 2011

Miércoles Santo. Trabajo y solidaridad...


Aún me repongo de la resaca (en el sentido más cofrade de la palabra) de anoche cuando las primeras noticias de este Miércoles Santo no son nada halagüeñas. Desde hace algunos dias ya nos lo temiamos, pero como todas las cosas que no suceden hasta que suceden uno siempre piensa que las previsiones pueden no acertar siempre... Sin embargo, están callendo pequeñas gotas... El cielo se ha tornado gris plomizo y la simple amenaza de lluvia es más demoledora que la tromba más intensa. Se puede tomar la dificil decisión de no salir a exponer el patrimonio a las inclemencias del tiempo con mucha más facilidad sobre los charcos de la calle y los paraguas abiertos, que bajo un cielo gris y algún que otro "puede que si..." o "puede que no...". En la radio el padre de mi amigo Jorge Rosell, Eduardo, Hermano Mayor de Fusionadas acaba de comunicar que este año no van a salir a la calle... Inmeditamente me acuerdo de mis amigos Jorge, Guti, Pepe, Andrés... y comparto con ellos las sensaciones que, sé, deben estar teniendo... Ni siquiera ha llovido, pero el trabajo de un año se queda a las puertas de concluirse. Como un libro al que alguien ha arrancado el capítulo final o esa película de la que no nos dejan ver sus últimos 10 minutos... La sensación es amarga, triste y genera un umbral de impotencia que en pocas ocasiones uno siente tan difícil de entender y digerir. 
Salesianos sí está en la calle pero simplemente para realizar su Estación de Penitencia en la Catedral. El Rico, muy probablemente saldrá a liberar al preso para cumplir así con la tradición y la historia. El resto, aunque algunas no lo han comunicado no van a salir, ya sabemos todos que una simple nube no puede amenazar si quiera el patrimonio de cofradías como Paloma, Sangre y sobre todo Expiración. Son muchas horas, muchos años, mucho esfuerzo... cómo jugarselo al azar de un chubasco caprichoso... 
Y al escribir estas letras pienso en la cantidad de personas que van a pasarlo mal esta tarde. Poco importa su condición, su clase o su posición... a todos afectará de igual modo y a todos llegará directamente al alma. Pocas cosas lo hacen del mismo modo que lo hace saber que la guinda no coronará el pastel de la Salida Procesional...
Y pienso en tí, Crucificado en cualquiera de las advocaciones que hoy deberían estar tronando sus tambores en la calle... Animas de Ciegos, Exaltación, Expiración, Penas, Sangre... o en tu figura Nazarena de Jesús el Rico o cruzando ese puente que debio de existir pero del que nunca nadie supo sobre el Cedrón...
Hoy no voy a bajar a las calles de mi ciudad y mis sensaciones saldrán desde debajo mismo de la ventana que corona el blog y le da nombre... 
¿Qué planeas mostrarme hoy desde este sitio?...¿Por qué me has traido aquí siendo Semana Santa y pudiendo enseñarme lo que deseas en la calle, entre la multitud, a los sones de marchas y bajo el aroma de claveles, lirios, buganvillas y orquideas?... Y me dejo llevar entre los renglones de este blog en espera de la respuesta... Tú la sabes y yo no soy quien para contradecirte... y me dejo llevar...
Las primeras imágenes que vienen a mi mente son las horas y horas que se empleaban en dejar todo listo y preparado para la salida procesional. Y nos veo montando la candeleria de la Virgen del Rosario, o limpiando los varales... y veo entonces alli a todos, cada uno bajo el amor y la pasión por una advocación distinta y que sin embargo es la misma...y veo el trabajo que se desarrolla en las hermandades. Ese trabajo callado, silencioso, a veces demasiado. Pienso en los dias de verano en los que nadie piensa en tambores ni cornetas ni en incienso, velas, campanas o saetas... y como hay gente que emplea su tiempo y su esfuerzo en preparar durante un año lo que luego se desvanece en el tiempo que las manecillas del reloj avanzan a penas ocho horas... Las tulipas, la cera, los cultos, vestir a las Sagradas Imágenes, los trabajos de tesorería, secretaría, el protocolo, las reuniones previas, limpiar enseres, coser y bordar túnicas, capillos, albas... Durante todo un año el trabajo se concentra en llegar de la mejor manera posible a la calle que es donde, realmente, se cumple la misión y el fin de este enorme "teatro". Y empiezo a entender qué quieres decirme. No hay beneficio, no hay fin, no hay consecución ni se corona una cumbre sin trabajo y esfuerzo. Pero me asalta un nuevo pensamiento...sabes que me ronda desde hace años... ¿estña ese esfuerzo de las cofradías dirigido en el camino correcto?... No lo sé. Sabes también que no me atrevo a juzgar lo que no sale de mis manos o mi boca, que no soy quien para juzgar a los demás, pero lo que siento me late en mi interior desde hace bastante. ¿Estaremos equivocados?. Y pienso que sí y además me explico. 
Recuerdo las palabras de José Antonio Dominguez en su pregón y las comparto. Las cofradías sí son ONG´s y lo son desde mucho antes que los cofrades pudieramos diseccionar la semana santa al milímetro en foros o blogs. Las cofradías nacieron con vocación de ONG´s, como comunidades de asistencia a los enfermos o como garantías de entierro digno para aquellos que no tenían la posibilidad de de tenerlo. Derivaron en la necesidad de llevar fuera de las iglesias lo que la gente no iba a ver al interior de los templos y mantuvieron su vocación de asistencia y ayuda... Sin embargo hoy todo esto se ha difuminado. Los tiempos cambian y la asistencia sanitaria y funeraria está garantizada dentro de uans condiciones dignas ... pero, ¿qué ha pasado con la asistencia de las cofradias?. Nos hemos olvidado de la necesidad de ayuda al prójimo pues si bien hoy dia están configuradas como asociaciones y congregaciones férreamente organizadas y, siento decirlo, "extrañamente" jerarquizadas, se ha olvidado bastante el lado asistencial a los que más lo necesitan. Mucho más volcadas en lo estético y lo pragmático el lado humanitario de las cofradías ha quedado relegado a un plano muy secundario, excesivamente secundario. Nuestra meta, nuestro fin, es llevar a la calle , a esas gentes que aún hoy dia no quieren intermediarios en su relación con Jesucristo, su mensaje, aquel tan simple de "amarnos los unos a los otros" y hacerlo recordando que por ello fue capaz de dar hasta la vida. Y su mensaje íntegro en gestos, palabras y acciones estaba dirigido por y para los demás. Quizás, como dijo el pregonero, Jesús y sus discípulos, fueron la primera ONG. ¿Dónde hemos perdido entonces el rumbo?... Me atrevo a decir que lo hemos perdido en el momento en el que hemos empezado a darnos un atracón de historia, de conocimiento, de yo sé más que nadie, de yo soy el profeta que debe salvar y enderezar el camino torcido de una semana santa perdida en un camino incorrecto. Hemos abandonado el rumbo del compartir para subirnos en el decidir por encima de cualquier otra consideración. Hemos abandonado el rumbo en el momento en el que nos hemos apropiado de lo que no nos pertenece y subidos en el "las cofradías son soberanas" hemos dado de lado a los demás para decidir unos sobre otros, para apropiarnos de lo que durante 5 siglos ha sido de un pueblo que pacientemente nos espera en la calle y del que hemos olvidado sustenta muchos de los "caprichos" con los que algunos no hacen más que alejarlos imponiendo gustos y decisiones personales. Hemos perdido el rumbo en el momento que nos hemos apartado de las necesidades de la gente, no ya a nivel material, si no espiritual y no hemos sabido entender el arma tan poderosa que poseemos... La gente acude a las cofradías no por la tradición ni porque sean puros idólatras... la gente acude a las cofradías porque en ellas ven una relación directa con Jesús y con la Virgen. Agarrados a las verjas de las capillas "hablan" literalmente con EL, le piden, le cuentan, le sonrien, le lloran, le dan gracias, buscan animo, consuelo o esperanza... Tras de ELLOS avanzan horas y horas de madrugada o de tarde para acompañar sus plegarias o sus promesas, pactos, acuerdos privados de íntima relación en la que no necesitan la mediación de jerarquias, curias, sotanas o normas... porque cuando se acercan a su imagen en madera se establece la más hermosa comunicación de un ser humano con Cristo y el tiempo, si nos fijamos, se para y se detiene... y les llevan en las medallas colgadas al pecho, y en las fotos de la cartera, en los mosaicos de las casas, en los cuadros sobre los cabeceros, en el coche, en el trabajo, en los viajes... Y no hemos sabido verlo, ni entenderlo... Somos meros vehículos de su mensaje y su palabra...pero somos también reflejo de sus hechos y no podemos convertirnos en guardianes y carceleros de una fe... No podemos convertirnos en jueces y jurado de unas creencias, una esperanza... No podemos condenar e hipotecar todo esto por las gustos y la estética, por las motivaciones personales y las decisiones sectarias. Jesús no vino para estar con ricos ni poderosos...si no todo lo contrario...
Y mientras no entendamos sendos mensajes, ese trabajo del que hablaba al principio será en vano. No nos entenderán y se conformarán con verlas salir a la calle cada año y participarán menos, será más difícil convencerles de que somos medio para llegar a su mensaje y nos seguirán viendo como "gente que juega con muñequitos". 
Es tiempo de abrir las enormes puertas de las casa de hermandad, las más enormes y las que más dias al año permanecen cerradas, y decir que nuestro trabajo está al servicio de los demás, de hacer ver que la asistencia y la ayuda es la prioridad. Debemos entender que es casi obligación devolver el cariño y la fe de un pueblo entregado con respeto y sentido de la crítica y sobre todo con sentido de comunidad... No hay gusto personal o decisión propia que pueda primar sobre el resto... y es hora de demostrar que se trabajo callado y casi secreto es la culminación a un año de entrega y preocupación por los que más lo necesitan. Entonces, nos entenderán mejor, se acercarán a nosotros y no tendremos que llorar cuando durante esas ocho horas que dura la procesión caigan lágrimas desde el cielo en forma de lluvia...
Cuarta lección... trabajo y solidaridad... Lo sabías como yo,me conoces y  hace tiempo que estaba aquí dentro... Es tiempo de ponerse en marcha...
Ya es Jueve Santo, pero algo me dice que hoy no relucirá más que el sol... quien sabe...

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