Sé que ha pasado mucho tiempo..., lo sé. Sé que debería haber enfrentado antes la batalla a la que esta noche, nuevamente, me retan como cada madrugada pretérita estos folios de insondable inmaculez y a la que cobardemente he rehusado. Sé, que mi voz, a través de mis letras, a través de mis manos, de mi corazón y de mi alma, deberían haber contestado antes a ese silencio descarado de unos folios que me han retado sin cuartel hasta esta noche, en la que definitivamente venzo mi cobardia y les planto cara... a ellos y a ese silencio hiriente en el que he sumido todo este tiempo de espera. Ya no es necesario esperar más...
Hoy vuelvo a sentarme al pie de mi ventana con la complicidad de la noche, con la connivencia del aroma del café y con la compañía de mis bandas sonoras... como antaño... Hoy vuelvo a sentarme a tus pies alumbrado por la luz de mi flexo, para observar por el pequeño hueco de tus hojas aquellas lejanas estrellas, con la sensación de que nada ha cambiado, de que todo sigue en su sitio, de que todo está intacto,... todo menos yo...
Hoy es otro el que se sienta aquí. Es otra persona totalmente diferente quien se recoje bajo tu alero, para describir de la única forma que sabe hacerlo qué le rodea... La vida, la realidad, me ha enseñado a ser más fuerte, a decidir, a comprender cosas que duran una eternidad en cuestión de segundos y todo ello sin detenerme un instante, sin la posibilidad de llorar su perdida, de celebrar su triunfo o de analizar sus consecuencias... y aún así, hoy soy más quien siempre he querido ser... Hoy, ese otro yo que te visita, viene para quedarse. Viene para decirte que ha llegado el tiempo de rendir cuentas, de saldar deudas contraidas y de rellenar estos folios con la verdad de un corazón y un alma cansados hasta el agotamiento de deambular por un silencio casi impuesto por unos sentimientos rotos y una fe casi perdida. Hoy vengo aquí, a este blog, con la idea de descubrir a los demás quién soy y qué pienso y siento, con la lección aprendida del no esconderse y del no maquillar el resultado, porque lo que finalmente cuenta es simplemente haber jugado... Hoy vengo porque TU me llamas. Porque después de tres años de absoluto silencio me entrego a tus brazos para que seas TU quien me lleves por callejuelas, avenidas y plazas de mi Málaga en un reencuentro que ansio tanto como necesito.
Ya no existen cargos, ni posibilidades, ni trajes, ni pines, ni sillas, ni bastones que me disfracen y después de todos estos años vengo con las alforjas cargadas de sentimientos y sentidos, aquellos que me ha dado el tiempo encargándose de forjar este nuevo yo, que tiene lo que quiere y que quiere con el alma lo que tiene... Ya no hay vuelta atrás y por eso siento tu voz en mí pidiendome acepte tu reto... y así lo hago porque sabes que aún alejado de tí, he vivido esperando este momento; y aquí me tienes, marcando los puntos de nuestro acuerdo, dejando claro las claves de nuestro contrato en este blog que será desde mañana viernes mi voz en alto, mi emoción, mi palabra y mi sentimiento... Aquí vendré, como consta en nuestro acuerdo, para contar lo que vea y viva, lo que descubra y aprenda, lo que me hiera y doble como un junco en una tormenta hasta quebrarme el alma... Aquí vendré desde hoy a contarte quien soy y qué siento...
A vosotros, los que me leáis, daros las gracias por ser testigos de un nuevo capitulo en la historia de mis letras. Gracias por entrar en este nuevo blog que voy a arrancar en Mi Semana Santa, y que nace con la vocación de contar qué ven mis ojos, a través de mi corazon y de mis manos... quien soy y cómo soy... Gracias por aceptar mi invitación y entrar desde hoy en un trocito de mi alma...
Mañana, que ya es hoy, empieza esta aventura con afán de eterna...
Me alegra ver que soy el primero en darte la enhorabuena por expresar con estas palabras la forma en la que ves el mundo.Un abrazo, te sigo...
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